Un ático donde contemplar la puesta de sol

Puri Arrondo es jubilada y vive en un ático con dos terrazas en esta localidad de la Comarca de Pamplona. Una zona tranquila y llena de servicios donde esta navarra apasionada de la decoración ha encontrado su sitio.

Junto al paseo Santxiki, una de las mejores zonas de Mutilva, existe una vivienda de esas que te hacen viajar. Un ático donde los tonos tierra del interior contrastan con el brillante verde de los montes y jardines que la rodean. Allí lleva más de 10 años viviendo Puri Arrondo, una mujer enérgica y detallista que encontró en esta vivienda el lugar idóneo donde expresar su mayor pasión: la decoración. “Compramos la vivienda sobre plano porque Mutilva es una zona que nos encanta y nos parecía el lugar perfecto para disfrutar cuando estuviéramos jubilados”, nos comenta Puri quien hasta el momento de comprar este amplio ático vivía en un chalet en Gorraiz, por lo que al principio la idea de dejar de tener un jardín donde salir a tomar el sol y relajarse, le parecía que le iba a costar.

“Después de tanto tiempo viviendo a pie de calle, pensaba que me iba a costar estar dentro de un piso. Sin embargo, en este ático no ha sido así. Al tener dos terrazas nunca me he sentido agobiada. De hecho, descubrí el placer de sentarme en una de ellas para contemplar los tejados del resto de viviendas. Me parece un paisaje muy bohemio y, desde que lo descubrí, me relaja mucho”, asegura Puri.

Si una cosa destaca de este ático sobre el resto es el hecho de que tiene dos terrazas, una orientada al este y la otra al oeste. Puri nos confiesa que “es una gozada poder levantarte y desayunar en la terraza del este, con el sol iluminando todos los campos verdes que tengo delante. Aunque uno de mis momentos favoritos del día es cuando llega la hora de cenar, poder salir a la otra terraza y cenar viendo la puesta de sol. Es impresionante”.

Y en esos momentos no puede faltar su familia. “En las pequeñas celebraciones, cuando nos juntamos los más cercanos, me encanta poder disfrutar de una cena todos juntos y decorar la terraza llena de velas. Es algo precioso”, nos cuenta Puri quien también asegura que en la vivienda ha habido momentos de grandes celebraciones. “Soy una persona muy familiar y me encanta reunirme con todas las personas que quiero. Para mí, saber que están en mi casa, unos en la terraza, otros en el salón, dos o tres en la cocina… es una gran sensación, sobre todo porque sé que están muy a gusto aquí”.

Sin embargo, aunque su parte preferida siempre han sido las dos terrazas Puri no ha descuidado el interior de la vivienda, donde ha conseguido crear un ambiente lleno de rincones preciosos hechos para soñar. “Yo misma decoré la casa dejándome llevar, sobre todo, por las sensaciones que me transmitía cada mueble. Cuando iba a las tiendas de decoración siempre veía, por ejemplo, los salones completos ya montados pero sin alma. A mí me gustaba ir eligiendo uno a uno cada mueble”, nos explica.

Para muchos puede que este puzzle se haga complicado de encajar, pero Puri fue haciendo que cada una de las piezas fuera encontrando su sitio de forma orgánica en esta vivienda. Algo que no es de extrañar ya que la decoración ha sido una de las pasiones de esta navarra desde hace años. “Siempre ha sido mi hobbie. Recuerdo que cuando tenía 18 años, todo el dinero que tenía me lo gastaba en revistas de decoración. De hecho, en esa época en España había muy pocas y tenía que comprar revistas extranjeras”, asegura.

“Uno de mis muebles favoritos está en el salón. En origen era un armario para ropa, pero en cuanto lo vi me pareció un sitio espectacular para guardar las copas”, nos confiesa Puri, quien también nos cuenta que “cada vez que lo veo pienso que está hecho a mano, que cada detalle es diferente, que tiene una historia… es un mueble que parece que está hecho para mí”.

Y no es de extrañar porque son los pequeños detalles los que hacen que esta vivienda sea especial. Un lugar donde cada rincón está pensado para disfrutar y donde Puri ha sido muy feliz durante tantos años.