Vivir en el Casco Viejo de Pamplona… o lo amas, o lo odias

El Casco Viejo de Pamplona es un referente histórico de Navarra.

Un barrio donde se juntan vecinos de toda la vida, personas que suben a disfrutar de la hostelería de la zona con sus amigos, turistas que miran con asombro cada rincón, peregrinos del Camino de Santiago… Esta mezcla tan característica se ve también en sus edificios donde casas señoriales se combinan con viviendas antiguas impregnadas por un encanto especial y característico que las hace únicas. Una zona de contrastes en la que callejuelas de origen medieval se entrecruzan con grandes avenidas y espacios abiertos.

Allí nos encontramos con la Plaza del Ayuntamiento, Navarrería, el Paseo Sarasate y, por supuesto, la Plaza del Castillo. Dicen de ella que es el cuarto de estar de todos los pamploneses y no sabemos si es verdad pero lo cierto es que estar sentado en uno de sus bancos mientras se disfruta de un helado hace que todos, tanto nativos como foráneos, se sientan como en casa.

Quizá por esta sensación el Casco Viejo de Pamplona es un barrio que se está renovando. Después de unos años donde parecía que sólo los vecinos de toda la vida querían seguir viviendo aquí, cada vez más personas buscan trasladarse al centro de la capital navarra. Se está volviendo una zona residencial más atractiva para gente joven y no tan joven, pasando a ser la primera elección de muchas personas que hacen su vida en el Casco Viejo.

Cada vez son más los comercios de la zona que muestran una imagen renovada dando vida a sus calles. Incluso ya se pueden encontrar supermercados y comercios que se asocian a grandes superficies dedicadas a la alimentación, cosa que, hasta hace poco tiempo, era una de sus carencias. Cierto es que en gran parte es un barrio concebido para el ocio, pero quizá esto mismo es lo que ha conseguido revitalizarlo y convertirlo en lo que es.

Seguramente, o por lo menos así lo deseamos, en los próximos años se expanda más el comercio en esta zona, porque no olvidemos, que comenzamos un nuevo ciclo en el que los centros comerciales están dejando de ser la primera opción a la hora de realizar compras y así se está demostrando en las principales capitales. Tras salir de las grandes superficies comerciales, las primeras firmas están ocupando los principales locales en los centros urbanos en las ciudades.

Tomarte algo en Estafeta con tus amigos, pasear por la taconera, desayunar en una cafetería viendo la fachada del Ayuntamiento de Pamplona, realizar tus compras rodeado de un ambiente animado, comer en uno de esos bares de toda la vida o cenar en un restaurante de alta cocina, ¿existe algún otro barrio en Pamplona que te ofrezca tantas opciones?

Cosas como éstas son las que hacen que el Casco Viejo de Pamplona sea sinónimo de vida, de ser un barrio acogedor y hecho para que todo el que se acerque sea acogido por sus habitantes.