Un loft para soñar

                    Idoia Tejero es decoradora y propietaria de un loft en el Casco Viejo de Pamplona.                                                 Una vivienda de estilo nórdico y muy acogedora que huye del estilo industrial al que estamos acostumbrados en este tipo de inmuebles.

Son las 8 de la mañana. La campana María de la Catedral de Pamplona anuncia el inicio de un nuevo día y los primeros rayos de sol comienzan a iluminar un piso de sólo 28 metros cuadrados situados en la calle Navarrería, en pleno corazón del Casco Viejo de Pamplona. Se trata de un loft especial, muy alejado del concepto al que estamos acostumbrados donde lo que prima es un estilo industrial y que está a pie de calle. Aquí es donde se ubica una vivienda situada en una segunda altura y decorada con un estilo nórdico muy acogedor. “Realmente un loft es una casa diáfana, y ésta lo es. Para mí es la vivienda ideal ya que eliminas espacios absurdos como los pasillos”, nos cuenta Idoia Tejedor.

A Idoia nos la encontramos en uno de sus momentos favoritos del día. Desayunando mientras disfruta de una vista única desde su ventana. “El Casco Viejo tiene algo especial que me encanta. Ver cómo se despierta la ciudad, cómo suenan las campanas… Mirando por la ventana me olvido de los barrios modernos que hay alrededor, esto es como un pueblito”, comenta Idoia.

 

Este ambiente es lo que hizo que Idoia se enamorara de su piso nada más verlo. “En sólo 30 minutos ya había visto la casa y la había comprado. La ubicación fue uno de los elementos importantes para decidirme. Sin embargo no me preocupa su tamaño. De hecho, como vivo sola, es una ventaja ya que se recoge enseguida”, nos explica esta decoradora. “Para mí vivir en un loft es muy cómodo porque te mueves sin tener que abrir y cerrar puertas continuamente. Tener la sensación de libertad y que el espacio y la luz fluya en mi casa es fundamental”.

Una de las cosas que más nos llama la atención cuando visitamos este loft es que, a pesar de que se trata de un espacio único, está lleno de rincones especiales. Como es lógico, todo ha sido elegido por Idoia. “Como decoradora siempre me tengo que adaptar al estilo de mis clientes pero en mi casa, llevo mi propio estilo. No soy una persona de decoración moderna pero, además, estar en una vivienda como ésta, donde existe una pared antigua de ladrillo, hace que te lleve a pensar en un estilo más contemporáneo”.

Y dentro de estos rincones especiales nos encontramos con una butaca, la favorita de esta decoradora, ya que es el lugar desde el que controla una casa diáfana y donde los espacios están aprovechados al milímetro. El sitio al que Idoia volverá por la noche para descansar de su jornada laboral y disfrutar de un loft muy especial. Entonces la campana María volverá a sonar, anunciando a todos los habitantes de este pequeño pueblo llamado Casco Viejo que es el momento de acabar el día. Son las 10 de la noche.