La historia que rodea al edificio Castilho doscientos tres empezó a contarse en dos mil dieciseis, cuando Vanguard Properties (VP) lo adquirió, en concurso público, a Estamo, por doce con cinco millones de euros. Ahora, 5 años después, la edificación ha sido reconstruido -ha pasado de ser de oficinas a residencial-, está terminado y vendido por completo: hay diecinueve pisos de mucho lujo, uno de los que es un ático con piscina al aire libre que se considera el piso más costoso de Portugal, y Cristiano Ronaldo va a ser el comprador. Se trata de una promoción llena de detalles exclusivos, tanto en las zonas comunes como dentro de los pisos. Las vistas sobre Lisboa son verdaderamente increíbles.

La visita guiada a Castilho doscientos tres empieza por la piscina cubierta climatizada, el gimnasio, la sala de spa y la sala de cine. Todo en la planta baja, una suerte de “zona” de ocio. Como es lógico, los futuros residentes y sus respectivos acompañantes tienen a su predisposición una serie de comodidades. No obstante, solamente entrar en la edificación, en el vestíbulo, resalta la impresionante y exclusiva pieza del artista portugués José Pedro Croft, una suerte de “juego” de espéculos que agrega todavía más refinamiento al espacio.
Ahora, en la octava planta, está la piscina exterior, a la que asimismo pueden acceder todos y cada uno de los residentes y huéspedes. Las vistas de la urbe son, por sí, increíbles, mas si a este factor le agregamos que hay una piscina con un horizonte infinito… la idea de estar en un escenario paradisiaco en el corazón de Lisboa cobra fuerza.

La visita concluye en la undécima planta, en un piso de 3 dormitorios que daría envidia al común de los mortales. La luz entra sin solicitarlo, la madera y los tonos blancos destacan y desde el balcón se pueden contemplar casi todos los rincones de Lisboa.
Conforme el responsable, la construcción y la venta se comenzaron en el primer mes del verano de dos mil dieciocho, habiéndose retrasado sutilmente los plazos. “La pandemia solo retrasó ciertos suministros que estaban en marcha, pues las factorías cerraron, mas no fue de ahí que con lo que se retrasó. La cuestión es que este edificio es especial. Fue un trabajo bastante complejo, mas el resultado superó nuestras mejores esperanzas”.

Resalta, por poner un ejemplo, la calidad de los acabados, específicamente los marcos de las ventanas, y alaba la calidad de la decoración interior: “Hemos trabajado las zonas comunes tal y como si fuera un hotel, todo con piezas únicas y exclusivas de artistas reconocidos, para dar un nivel de confort diferente al normal en un edificio residencial de calidad. Por servirnos de un ejemplo, tenemos ventanas de más de 5 metros de altura. Es un edificio atemporal, mas nada aparatoso, esto es, prudente en su monumentalidad. Es un punto de referencia en la urb