El día de la madre es una de las ocasiones que, quizá, más gozamos con la persona que nos cobijó a lo largo de meses en su vientre para entonces alumbrarnos a la vida. Reciben, en España cada primer domingo de mayo, el reconocimiento y el amor de sus hijos y sus parejas que acostumbran a entregarles regalos y, siempre y cuando es posible –aunque estas 2 últimas ediciones a raíz de la Covid-diecinueve es un propósito bastante difícil de cumplir presencialmente conque muchos encuentros son virtuales-, hacer una asamblea familiar en la que es protagonista. No obstante, probablemente, asimismo aprecien ciertos consejos para su cuidado.

Lejos quedaron los años en que las madres recibían robots de cocina o bien planchas como regalo singular en el día de la madre. Hace ya tiempo que la tendencia es hacer presentes más adaptados y al gusto de su usuario. Asimismo se acostumbran a obsequiar experiencias y sesiones de belleza, masajes, spa….

El cuidado es una tendencia que tiene muchas caras y una, cada vez más esencial, es conocer las necesidades de atención en todos y cada temporada de la vida. Velar por el hecho de que nuestras madres tengan claras sus prioridades de salud para gozar de un bienestar físico y mental es asimismo saber corresponder sus cuidados y su cariño en las etapas en que nuestro bienestar fue su prioridad. La revisión de las recomendaciones de los especialistas de la salud –médicos, enfermeras, fisioterapeutas, dietistas, sicólogos o bien gerocultores- se reúne en las próximas recomendaciones:

De los treinta a los cuarenta
Espacio y tiempo
Lo antes posible se comience el autocuidado más efectivo, continuado y durable van a ser sus efectos. Desde los treinta las mujeres, de forma especial las madres, deben localizar su espacio y tiempo para sí. La conciliación laboral y familiar descansa en un reparto equitativo, con la pareja, del cuidado de los hijos y de las labores familiares.

Buscar medidas de flexibilidad laboral, conseguir la desconexión del trabajo, continuar una dieta saludable equilibrada en la que se comience a cuidar la salud de la vegetación intestinal –si todavía no es un hábito adquirido- es esencial. Además de esto, el reposo debe ser reparador. Conseguir conciliar un buen sueño va a trabajar en favor del buen funcionamiento de todos y cada uno de los sistemas orgánicos –cardiovascular, gastrointestinal, sistema inquieto, etc.-.

Si el agobio es una situación vital recurrente, la clave no es otra que convertirlo en agobio positivo. Y, como es lógico, deporte. La manera física contribuirá sensiblemente al bienestar. Tener, además de esto, cuál es nuestro propósito vital es un hecho que despejará muchas dudas que pueden llevar a la manifestación de la depresión o bien la ansiedad.

La salud sensible –incluyendo acá la relevancia de la familia, pareja, los amigos…- y la sociabilidad contribuyen a cuidar ese aspecto tan esencial requiere una atención fundamental.

A nivel médico las recomendaciones frecuentes son: eludir la automedicación, cumplir con las revisiones anuales –por ejemplo, las ginecológicas- y tener claro que para poder cuidar a la familia primero es esencial cuidarse una. No postergar o bien saltarse las visitas médicas por el hecho de que haya emergencias familiares o bien laborales no es una gran idea en un largo plazo.

En esta etapa hay esenciales cambios en el cuerpo femenino. Al llegar a la cuarentena descienden los niveles de hormonas femeninas, como los estrógenos, se acostumbra a acrecentar de peso, reduce la masa muscular, muchas mujeres pueden probar inconvenientes de tiroides, hay una fuerte pérdida de colágeno –y con él aparecen las arrugas-, la piel tiende a secarse, aparecen las canas… en suma, los signos más perceptibles del envejecimiento están a la vista.

Dieta –equilibrada y saludable-, hidratación, ejercicio que incluya actividad cardiovascular y asimismo de tonificación, la relajación, rutinas de bienestar… es fundamental que sean ya una rutina en esta temporada de la vida. Va a ser más simple sostener esos buenos hábitos y sus efectos saludables en las décadas siguientes en las que la regeneración y restauración celular y de los sistemas del organismo cada vez es más bastante difícil. La vista se ve muy perjudicada por este motivo por el endurecimiento del cristalino con lo que leer de cerca puede ser más bastante difícil sin unas lentes. Va a tocar visitar al especialista en oftalmología. La salud mental y sensible que contar con mucha atención en este periodo. Las preocupaciones y agobio –emocional, financiero, laboral…- pueden ser estresantes y ocasionar estragos a nuestro bienestar.

A nivel médico no pueden faltar las analíticas y revisiones anuales. Especialmente las ginecológicas que incluyan mamografías y/o ecografías mamarias para la detección temprana de un posible cáncer de mama.

Sobre los cincuenta años llega la pérdida de la regla. La menopausia es cuando ya se ha retirado completamente. Se cree que esto ocurre cuando transcurre un año completo sin tener el periodo. Hasta el momento en que eso ocurre las molestias son muchas –quizás la más famosa son los sofocos- y con toda probabilidad sea preciso proseguir un tratamiento para mitigar sus efectos.

Como siempre y en toda circunstancia, a lo largo de siempre, hay que sostener una dieta saludable y un programa de ejercicio conveniente al estado físico y a la condición de salud. Es un instante en que hay que prestar mucha atención a inconvenientes intestinales o bien del colon –suele aconsejarse a nivel médico efectuar una colonoscopía anual-. Los controles médicos en esta temporada –además de analíticas, revisiones ginecológicas que incluyan mamografías y/o ecografías mamarias, asimismo se acostumbran a ampliar con revisiones cardiovasculares y de órganos abdominales.

Fortalecer la salud de los huesos es fundamental en esta etapa y asimismo es clave sostener un buen tono del suelo pélvico. La salud mental y la capacidad de aprendizaje son esenciales. Hay que buscar hacer cosas que nos hagan gozar y de ser posible es mejor hacerlo al aire libre. Velar por el hecho de que el cerebro tenga estímulos es buenísimo para sostenerlo asimismo a tono. La lectura es una espléndida herramienta para esto y asimismo ayuda empezar algún estudio o bien aprender un idioma.

Desde los sesenta y cinco
Fortalecer el equilibrio
Muchas mujeres pueden empezar a sentir los efectos más poderosos del envejecimiento en esta etapa: inconvenientes de equilibrio, rigidez en las articulaciones, pérdida de masa muscular y ósea, pérdidas de orina… la edad quizá se comienza a apreciar.

Siempre y en todo momento van a recibir indicaciones de los especialistas que resalten que es vital sostener una dieta sana, de estilo mediterráneo, equilibrada, con presencia de calcio, rica en fibra y con una buena hidratación. Como es natural, el ejercicio regular, cuando menos treinta minutos de actividad física amoldada a sus condiciones físicas y en la que no falte, por lo menos una buena travesía diaria, y una rutina de tonificación es otro básico. Es esencial, además de esto, para sostener una buena salud sensible, y por consiguiente, asimismo mental. Y un buen reposo, con un sueño reparador que intente reunir entre 7 y 8 horas de sueño, es una enorme fuente de bienestar.

Desde los sesenta y cinco, además de esto, es esencial fortalecer el equilibrio. Una buena coordinación de movimientos puede contribuir significativamente a eludir ademanes que deriven en lesiones o bien, aun, en caídas cuyas consecuencias pueden ser fracturas. El Tai-Chi puede ser un ejercicio muy conveniente para trabajar y fortalecer el equilibrio postural.

El calendario médico de visitas, analíticas, revisiones y pruebas médicas –de cabecera o bien de especialistas- debe estar al día y, de la misma manera que en cualquier edad, es esencial tener identificada la persona que sea responsable de tomar las resoluciones médicas en el caso de que no pueda hacerlo.

Desde los ochenta de ahora en adelante
¿Quién va a tomar las resoluciones?
Sostener un peso saludable, continuar una dieta equilibrada –en comestibles y también hidratación-, intentar robustecer el tono muscular con un programa aeróbico y de tonificación diario, de treinta minutos diarios, y conveniente a la condición física y a la edad son un básico. La incontinencia urinaria es muy usual y es esencial eludir infecciones de orina. Una de las formas de hacerlo es cuidar a que la compresa para pérdidas de orina esté siempre y en todo momento seca. Continuar con ella húmeda puede favorecer la indeseada infección que requiere antibióticos para su tratamiento.

Además de esto, hay que intentar dormir cuando menos de 7 a 8 horas y tener la casa adecuada para eludir caídas o bien resbalones que puedan derivar en una fractura que requiera una restauración prolongada o bien, aun, una cirugía.

Cuidar por tener un buen control del calendario médico, de visitas, analíticas, revisiones y pruebas médicas –presión sanguínea, colonoscopia, osteoporosis, mamografías, oftalmología, etc.- y estar pendientes de las campañas de la gripe todos los años es una información que es vital que esté actualizada. Y ha de ser famosa durante más de un miembro de la familia. Además de esto, es básico identificar quién va a tomar las resoluciones de atención caso de que no pueda hacerlo por sí sola.